Argentina: Claudio Izaguirre, aprendiz de mago.

Plantactiva

Claudio Izaguirre es Presidente de la Asociación Antidrogas de la República Argentina. Este personaje está siempre de campaña antidrogas y ahora la ha tomado contra la marihuana por vía oral. Sus declaraciones, sesgadas, sobre las galletas de marihuana:

“La marihuana cocinada tiene un nivel de potencia varias veces superior al cannabis fumado, esto sucede porque no interviene el Delta 9 tetraihidrocannabinol, sino que se activa el 11 hidroxi tetraidrocannabinol, cuya potencia llega hasta la sobredosis.”

“Debe tenerse presente que el 11 hidroxi THC es descartado del cuerpo 30 días después del último consumo, dado que al llegar al riñón es reabsorbido en un 88% y solo un 12% es eliminado definitivamente, repitiéndose los cuadros de intoxicación durante el siguiente mes.”

“La nueva modalidad de cocinar Brownies condimentados con marihuana, se ha divulgado rápidamente por la difusión de ese tipo de recetas que aparecen en la peligrosa publicación THC, que está al alcance de los adolescentes en todos los kioscos de diarios de la Capital Federal, merced al permiso otorgado por Aníbal Fernández.”

“En las guardias de los hospitales brotan pacientes con intoxicación aguda producto del envenenamiento con marihuana cocinada, que pone al descubierto los daños de la planta sobre todos los aspectos motores y endocrinos del consumidor.”

“Estas recetas que no aparecieron mágicamente entre los adolescentes, son un ingrediente más en los mecanismos destructivos del nuevo orden político social impuesto de facto por Aníbal, amordazando a Cristina Kirchner y su promesa de combatir las drogas.”

Ciudad de Buenos Aires, abril 27 de 2008

bolsonweb.

El señor Izaguirre lleva fatal el cambio legislativo que se está preparando en Argentina para despenalizar el consumo de drogas, y en su obcecación no se da cuenta que combatir las drogas y despenalizar el consumo no es contradictorio, sino complementario. Las drogas no se pueden combatir, por ser sustancias. El combate tiene que ir enfocado contra el negociote del narcotráfico. El delito no puede achacarse al consumidor final, ya que lo que consuma cada uno no es problema de la sociedad, sino de quien consume.

Sobre las burradas acientíficas que dice sobre la administración oral de cannabis, solo decir que le califican. Coje el rábano por las hojas, se toma la parte por el todo en sus argumentos, desde el convencimiento de que la audiencia a quien se dirige (la sociedad argentina) está formada por imbéciles y subnormales que van a hacer caso de lo que diga él por debajo de su bigotito. Con los fascistas es siempre igual.