Cannabis e infarto: desinformación masiva.

Plantactiva

La semana pasada saltó a los medios un reciente estudio según el cual un alto consumo de cannabis prolongado en el tiempo sería factor de riesgo para padecer infartos de miocardio.

Llegaron a esa conclusión detectando una mayor presencia en sangre de apolipoproteínas. Las apolipoproteínas son un tipo de proteínas que permiten que el colesterol y los triglicéridos sean transportados en la sangre, por lo que un exceso de las mismas supone un incremento de los triglicéridos, lo que a su vez hace crecer el riesgo de infarto e ictus.

Extraña la pequeña cifra de consumidores estudiados: dieciocho grandes consumidores. Demasiado pequeña como para elevar a rango de categoría la relación entre cannabis e infarto. Ninguno de los dieciocho consumidores estudiados padeció infarto. Lo que ocurrió es que tienen en sangre más apolipoproteínas que los no consumidores.

Hay diferencias entre tener más apolipoproteínas y padecer infartos. No se debiera olvidar que el cannabis es vasodilatador, lo que dificulta la posibilidad de infartos.

Además, lo más gordo es la definición que hace el estudio del consumidor de cannabis: Los dieciocho consumidores estudiados consumían entre 78 y 350 porros semanales, es decir, entre 11 y 50 porros diarios durante un gran período de tiempo.

Lo extraño sería no encontrar algún parámetro físico fuera de los límites normales con esa salvajada de patrón de consumo. Vamos, que si te fumas 40 ó 50 porros al día, el menor problema que tienes son las apolipoproteínas.

Viva el periodismo y los periodistas. Viva la contrastación de las noticias y la elección de titulares. Para esta noticia les propongo un titular yo: El Instituto Nacional de Abuso de Drogas de EE.UU. somete a dieciocho personas a un consumo de 50 porros al día para demostrar lo maligno del cannabis. Como ninguno se murió buscaron en todos los parámetros de su organismo alguno que no estuviese dentro de los rangos considerados normales, y se encontraron con las apolipoproteínas. Después algún iluminado ató cabos y decidió que si las apolipoproteínas permiten el transporte de triglicéridos y colesterol en sangre, al haber más pues también habrá más triglicéridos y colesterol también en sangre… ¿no se saltó algún paso?