Castigo vs información

Plantactiva

De nuevo, los dos modelos enfrentados: el Estado, con su política meramente represora y sancionadora, y la sociedad, organizándose como puede para informar y prevenir.

Este verano se han intensificado los controles de carretera tendentes a sancionar (y SOLO a sancionar) a los conductores que se pongan al volante bajo los efectos de estupefacientes. El ya famoso ‘drogo-test’, de eficacia más que discutible en el caso del cannabis (donde no es capaz de determinar cuánto ni cuándo se ha consumido), es el remedio que la Administración ha tenido a bien aplicar para castigar (que NO prevenir) las conductas de riesgo en la conducción.

Frente a esto, la organización no gubernamental española Energy Control -que lleva años dedicada a prevención de riesgos derivados del consumo de drogas, ya sea analizando sustancias en centros de ocio, realizando campañas de concienciación o, como es el caso que nos ocupa, editando manuales de ‘buenas prácticas’- ha publicado un estupendo folleto en el que se informa a los jóvenes sobre los riesgos de conducir bajo los efectos de las drogas y cómo poder compaginar la fiesta, con la seguridad al volante. Es lo que se conoce como ‘gestión de placeres y riesgos’.

Frente al modelo ‘educativo’ del Estado, que puede costar de tres a seis meses de prisión, y multa correspondiente, este folleto es gratis.