Drogas, por Enric González

Plantactiva

a onblur=”try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}” href=”http://www.flickr.com/photos/cannabicas/3384967731/”img style=”display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 262px;” src=”http://www.fac.cc/uploaded_images/3384967731_2dfd30f7f5-723790.jpg” border=”0″ alt=”A la galería de fotos sobre México” title=”A la galería de fotos sobre México” //a«Las drogas que hoy son ilegales empezaron a prohibirse en Estados Unidos, a principios del siglo XX, por motivos a href=”http://www.fac.cc/2009/03/racismo-y-prohibicion-de-la-marihuana.html”vagamente racistas/a. El opio era cosa de chinos; la cocaína, de negros; la marihuana, de mexicanos. En general, cosas de pobres. No conviene preguntar por qué están prohibidas ciertas drogas, mientras son legales el aguardiente o los pitillos, o las pistolas. La pregunta conduce inexorablemente a un span style=”font-weight:bold;”diálogo de besugos/span (“¿quiere que se droguen sus hijos?”) o a la evocación penosa de las víctimas.br /br /Mejor considerar los aspectos positivos de la prohibición. Los grandes traficantes siguen haciendo enormes fortunas, libres de impuestos, que fluyen hacia las Bolsas o cubren las emisiones de deuda pública: bueno para la economía. Los pequeños camellos pueden ir tirando, vendiendo caro lo que no vale casi nada. Y los consumidores pueden encontrar en cualquier esquina lo que, en otras condiciones, tal vez les supondría inscribirse en un registro y soportar tasas y burocracias.br /br /Esta columnita no da para enumerar todas las ventajas. Desde las innovaciones náuticas (las lanchas de seis motores desarrolladas por los narcos) a la pujante industria de las pompas fúnebres en Ciudad Juárez; desde la producción cultural (El padrino, por ejemplo) al mantenimiento de a href=”https://grassteam.com de empleos policiales/a. La prohibición, es cierto, fomenta la corrupción, ayuda a financiar el terrorismo y mantiene a centenares de miles de personas en la cárcel, con un alto coste para el contribuyente: ya se sabe, nada es perfecto.br /br /La prohibición también nos permite disfrutar de programas como el capítulo de 21 días que hoy emite Cuatro: la reportera Samanta Villar se pasa a href=”http://www.fac.cc/2009/03/21-dias-de-estupidez-y-porros.html”tres semanas fumando canutos/a, y concluye que le sientan mal. Quizá en la próxima emisión cambie el porro por la copita de anís, a ver qué pasa. Y nos proporciona series como la tragicómica a href=”http://www.mejorenvo.com/descargar-serie-5215-5216.html”Breaking bad/a (AMC). Argumento: un profesor de química, con un hijo minusválido y una esposa embarazada, recibe un diagnóstico de cáncer terminal. Para sacar de apuros a la familia, se dedica a producir y comercializar drogas. Ahora empieza la segunda temporada. Tremenda.» br /br /a href=”https://grassteam.com: ENRIC GONZÁLEZ 27/03/2009 /adiv class=”blogger-post-footer”img width=’1′ height=’1′ src=’https://blogger.googleusercontent.com/tracker/18596706-7959535318123700922?l=www.fac.cc’//div