Gobierno Británico despide a asesor antidrogas por asegurar que la marihuana es menos dañiña

Plantactiva

David Nutt señaló que el alcohol y el tabaco son más dañinos que algunas drogas ilegales.

 

Por decir que la mariguana, el éxtasis y el LSD son menos dañinos
que el tabaco y que el alcohol, el profesor David Nutt fue retirado de
su cargo como presidente del Consejo de Asesores sobre el Abuso de las
Drogas (ACMD) de Gran Bretaña.

“El profesor Nutt se había
convertido en una piedra en el zapato de los ministros de gobierno por
sus críticas a la política antidrogas. Y tuvo un enfrentamiento con la
ex secretaria del Interior

, Jacqui Smith, cuando sugirió que el
éxtasis, que causa 30 muertes al año, era menos peligroso que montar a
caballo que causa 100 fallecimientos anuales”, informó el diario The
Independent.

 

La noticia llegó después de que el ministro del
Interior, Alan Johnson, pidió al científico que renunciara a la
presidencia del ACMD explicando que ya había perdido la confianza en su
capacidad para dar recomendaciones imparciales.

 

Pero el
enfrentamiento no quedó allí pues Nutt, quien también funge como
director de la División de Psicofarmacología de la Universidad de
Bristol, reviró acusando al gobierno británico de engañar al público
con sus mensajes sobre las drogas.

 

“Si a los científicos no se
les permite participar en el debate entonces ustedes están devaluando
la contribución que ellos hacen al diseño de políticas”, respondió.

 

El
científico británico había exigido en su conferencia en el King’s
College una clasificiación de todas las drogas legales e ilegales en
una escala que se rija por el grado de efectos nocivos de cada una.

 

En
la escala de Nutts el alcohol ocupa la quinta posición después de la
cocaína, la heroína, los somníferos y el opio. El tabaco ocupa el
noveno puesto, por delante de la cannabis, el alucinógeno LSD y el
éxtasis.

 

Luego la situación empezó a ponerse al rojo vivo cuando
prominentes miembros de la comunidad científica hicieron causa común
con Nutt.

 

“Es posible que el despido despierte el temor de los
científicos sobre la independencia que tienen los asesores del gobierno
para emitir sus opiniones y eso puede desencadenar otras renuncias”,
escribió Alan Travis para la versión electrónica del rotativo The
Guardian.

 

 

Vía : Exonline.com.mx