Hasta en la carcel plantaremos

Plantactiva

El cultivador de hoy comienza a tener consciencia de que no comete ningún crimen ni contra la salud publica, la suya propia ni contra la humanidad. Que simplemente realiza una tarea que le gusta le satisface, relaja y hace feliz. Es un apasionado de su oficio, que lo es. Un oficio y un arte en si mismo. Pasamos de sentirnos como automarginados a declararnos ciudadanos, normales productivos y respetuosos que simplemente disfrutamos viendo crecer nuestros jardines y saboreando los frutos de nuestro trabajo y nuestra paciencia, compartiendolos con los demas tanto los frutos de nuestra actividad como nuestros conocimientos sobre el cultivo y sus propiedades curativas. No todos pensamos igual hay excepciones como en todo pero en el caso del cultivador entusiasta es así.
El cultivador entusiasta ama la marihuana por y para ella, no es que sea un adicto a ella, no se conforma sólo con consumirla y con poderla adquirir de manera fàcil simplemente pagando por ella.
Por eso como yo los cultivadores entusiastas no estamos de acuerdo con una legalizaciòn tipo Holanda o que este regulada y controlada por la tabacalera, las farmacias o cualquier establecimiento en el que sólo se pueda obtener pagando a cambio de ella y no este permitido el cultivo domestico para uso personal por eso defendemos el modelo de ARSEC y su “brecha catalana”. Por una parte no asegura unos precios asequibles a todo el mundo ni justos, tampoco garantiza la calidad o la falta de adulteración como en el caso del tabaco regulado por el estado y que tampoco esta permitido cultivar a nivel domestico.
El vicio de los cultivadores entusiastas es peor, no sólo nos conformamos con la facilidad para adquirirla y la libertad para consumirla. Lo que nos pone es cultivar. No estamos enganchados a fumar marihuana, más bien lo estamos a cultivarla. Esa es nuestra pasión y nuestro camino. Nos gusta verlas crecer y probar diferentes modalidades de cultivo y diferentes variedades, tambien nos gusta hibridarlas y crear otras nuevas buscando nuestra especie personal unica e irrepetible por lo que tampoco recurrimos demasiado a los bancos de semillas, no estamos a favor de la estandarizaciòn de las especies ni al monopolio de las variedades geneticas. Mucho menos somos amigos de las semillas feminizadas, que pueden ser practicas en un momento dado para un cultivo guerrillero o para cultivador@s inexpertos pero nosotros queremos tener control sobre la genetica y la descendencia de nuestras propias variedades. En algunas ocasiones recurrimos los bancos de semillas para probar alguna variedad popular o por alguna particularidad de esa planta que nos interesa para cruzar.
Nos gusta cultivar tanto en exterior, como en interior o debajo del agua. Nos gusta extraer la resina por medios variados ya que nuestro espiritu es de alquimista y asi fabricamos tinturas, extractos, licores, aceite y otros remedios porque también somos un poco doctores. Nos gusta cocinarla y hacer deliciosos platos y postres, tambien somos cociner@s y reposter@s en muchos casos Alimentos y extractos utiles para los enfermos que quieren tratar sus dolencias con esta maravillosa planta y no son fumadores o para los que por su dolencia no les hace bien inhalar el humo.
Como podeis ver el cultivador entusiasta ama la planta en todas sus facetas y no sólo como otro producto de consumo y ocio más que nos ofrece la sociedad par el que pueda permitirselo, al contrario defendemos su gratuidad y la autogestión para nuestro suministro. No sólo queremos fumarla en libertad, queremos también plantarla en paz.
Hoy en día tal y como esta la situación legal en este país es muy dificil que vallas a la carcel por cultivar hierba a menos que este muy claro que la tenias destinada al comercio ilegal, por tener unas plantitas para tu autoconsumo lo maximo que te puede pasar es que pongan una multa administrativa. Pero el otro dìa pènsando en la hipotetica situación de ir a la carcel por cultivar marihuana llegue a la conclusión de que en la carcel me buscaria la vida para seguir cultivando marihuana en el tejado de la prisión o en cualquier agujero en el suelo o en la pared o incluso buscaria la forma juridica de conseguir permiso para cultivar allí adentro con fines de investigaciòn o cualquier otro parecido. Hasta ahi llega el compromiso del cultivador entusiasta, aunque nos encierren en la carcel alli seguiremos cultivando aunque sea a distancia.
Salud.