La Ayahuasca ocupa su lugar. Patrimonio Cultural del Perú.

Plantactiva

Hace unos días comentaba aquí que Gilberto Gil había iniciado el proceso para que la ayahuasca fuera considerada Patrimonio Cultural de Brasil. Y hace unos días se ha producido un hito de igual importancia, del que me avisó una amiga de ultramar (gracias Carmen).

Perú ha declarado la ayahuasca y sus conocimientos asociados como Patrimonio Cultural de dicho país. No llega a ser el salto que sería deseable por parte de los gobiernos de todos los países, situando las formas de alteración de la conciencia como formas de generación de una cultura que repercute en muchos campos.
Pero es un primer paso y un paso final en sí mismo.

Reconocer que los saberes y los usos del enteógeno panamazónico por excelencia, no son simplemente aquellas alteraciones de los sentidos que los aborígenes experimentaban y que en su credulidad atribuían a la mano de Dios (como los nombraron los primeros estudiosos europeos que tuvieron contacto con grupos que consumían enteógenos, en su mayoría sacerdotes del siglo XVI).

Ahora es de esperar que Brasil formalice el paso iniciado y le otorgue el mismo rango de bien protegido culturalmente, que en su caso no sería únicamente referido a los usuarios de los ritos tradicionales y tribales, sino también a las iglesias que fueron surgiendo de aquellos ritos y realizando un sincretismo que permitió al hombre urbano acceder a la experiencia de comunión con un enteógeno mediante la ayahuasca, de forma también ritualizada.

En el texto completo de la ley por la que se reconoce como Patrimonio Cultural del Perú a la ayahuasca –que podéis leer completo en el blog de Carlos G. Wagner sobre Drogas Sagradas y Antigüedadagradezco mucho que se hable de forma explicita del mundo espiritual y que se muestre a dicha poción como puerta de entrada al mismo (ni única ni excluyente).

Pero echo en falta que se especifique y amplíe un poco más, con ayuda de la química, lo que puede ser la ayahuasca. Si bien todas (las amazónicas y del sur de América) comparten a la Banisteriopsis Caapi, la planta que da a la poción el nombre y aporta el inhibidor de la MAO para que la DMT pueda ser activa por vía oral, hay otras muchas plantas que pueden aportar la segunda parte de la poción y no siempre es la Psichotria viridis la que aporta el triptamina enteógena.

Me hubiera gustado que se mencionasen los dos compuesto más básicos de la composición de dicho patrimonio, para que pudiera servir como contraste frente a las leyes sobre drogas que son comunes a la mayoría de los países y que invalidan el uso de la DMT como fuente de iluminación o alteración de la conciencia.

De todas formas, es una alegría que esto sea así. Y tal vez estemos contemplando el inicio de un efecto dominó en el que se vaya dando cabida a estas formas de cultura humana de forma positiva en la legislación de los países.

Enhorabuena Perú, enhorabuena Ayahuasca.