La Ley Innata.

Plantactiva


La vida es -entre otras muchas cosas- una continua oscilación del dolor al placer, con toda una serie de puntos intermedios de pociones mezcladas con ambos componentes.

Y mientras estemos vivos nos toca bebérnoslas todas.

No es una cita de nadie ni una pretenciosidad en forma de alarde simulando sabiduría.
Es una observación ocasional que hoy me permito.

El día lo merece para mi.
Hoy ha tocado beberse la taza llena de ricos sabores, la poción más infrecuente.
Las buenas intenciones hoy encontraron sus caminos para materializarse y no quedar perdidas en el mundo de las ideas.
No sólo las personales…

Agradables casualidades le han dado a la satisfacción personal un entorno muy especial: pasando por una tienda de música se me ocurrió preguntar qué sabían del eternamente retrasado disco de Extremoduro.
Lo tenían. Allí estaba, sin previo aviso, sin campañas de marketing.
Hoy se había puesto a la venta.
Dejaba de ser una intención, y yo -féliz- le cedo la palabra.

“Existe, de hecho, jueces, una ley no escrita, sino innata,
la cuál no hemos aprendido, heredado, leído,
sino que de la misma naturaleza
la hemos agarrado, exprimido, apurado.
Ley para la que no hemos sido educados, sino hechos;
y en la que no hemos sido instruidos,
sino empapados.”

Cicerón.
Traducción libre de Extremoduro.