La moral del PP: si no les gusta, tengo otra

Plantactiva

doble moral

Hay que reconocer que las gentes del PP se están empleando a fondo últimamente en mostrar bien a las claras que son unos campeones de la doble moral. Cuando no se rasgan las vestiduras por algo que ellos perpetran una y otra vez; exculpan a sus militantes más golfos o minimizan sus comportamientos.

En tema de drogas, no se quedan atrás. Ahí tenemos al concejal putero de Urbanismo de Palma, Javier Rodrigo de Santos, que recientemente declaraba lloriqueando su condición de ‘adicto’ para salvar el cuello tras fundirse 50.000 euros del erario público en servicios sexuales y cocaína. A la zaga, la concejala del PP en el Ayuntamiento de Oviedo, Cristina Hernández, procesada por tráfico de drogas y blanqueo de capitales.

Paralelamente, se les llena la boca demandando más presión contra los usuarios de drogas. Dependiendo, claro está, del partido al que pertenezca el usuario.