México legaliza, nosotros no

Plantactiva

El congreso mexicano ha aprobado una ley que despenaliza la tenencia de pequeñas cantidades de droga para el consumo personal ¿Y de qué droga? De todas: no solo marihuana o cocaína, sino incluso hongos alucinógenos o cactus psicoactivos como el peyote (ambos, no olvidemos, muy entroncados con la cultura local), fijando -y aquí está lo importante- las cantidades exactas que se pueden portar (cinco gramos de marihuana, cinco gramos de opio, 25 miligramos de heroína, 500 miligramos de cocaína …) para no ser sancionados. Aquí en España, la tenencia en lugares públicos de cualquier cantidad, por pequeña que sea, constituye una falta administrativa, y es sancionable con multas de 300 a 30.000 euros.

México ha decidido no penalizar al usuario. En palabras del senador Jorge Zermeño, el objetivo de esta ley “no es mandar a la cárcel a los consumidores, sino más bien a aquellos que venden y envenenan con la droga”. Y nosotros, entre tanto, seguimos batiendo records de sanciones, y mantenemos un volumen de población reclusa desproporcionado, en constante crecimiento. Han caído las grandes incautaciones, mientras que se han disparado los decomisos de pequeñas cantidades. En lugar de reducirla, cada vez hacemos más insoportable la presión sobre el consumidor.

México, en apenas un año, nos ha dado una lección de cómo afrontar la cuestión de las drogas, dando un giro copernicano a sus políticas, con valentía, cordura y sentido común. Y, junto a México, Argentina, Chile, Paraguay …

No entiendo cómo podemos permanecer sordos ante semejante clamor.