Obama responde

Plantactiva

A diferencia de otros modelos más o menos 2.0 (más bien menos que más), el presidente Obama ha respondido personalmente a las preguntas formuladas a través de Internet.

La selección de las preguntas se hizo por riguroso orden de interés, del interés de más de 3 millones y medio de internautas, que con sus votos consideraron cuales habrían de ser las preguntas contestadas por el Presidente. Y, efectivamente, una de las más votadas, versaba sobre la legalización. Concretamente, la presentaba como una solución a la crisis económica, dados los pingües beneficios que podría obtener el Estado vía impuestos y, sobre todo, dada la inmoral e insoportable sangría de recursos que supone la inútil ‘guerra contra las drogas’.

Alabo el valor de Obama al prestarse personalmente a contestar, pero no desde luego su respuesta. En tono jocoso, el mandatario estadounidense se quitó de encima la cuestión con una larga cambiada, muy del gusto de los políticos:

“No sé muy bien qué dice esta pregunta sobre el tipo de audiencia” (fue una de las preguntas más populares) “pero no creo que la legalización ayude a la economía”

Al menos, no fue tajante. Quiero creer que detrás de la negativa está más una ‘razón de estado’, que un convencimiento íntimo.

Tajante fue su responsable de exteriores, Hillary Clinton, cuando reconoció el pasado miércoles sin ambages la responsabilidad de EEUU en el problema de narcotráfico que azota a su vecina México. En palabras de la Clinton: “Nuestra insaciable demanda de drogas ilegales alimenta el tráfico de drogas”. Algo que ya le espetó en su día Fox a Bush: “Porque ustedes compran, nosotros vendemos”.

El vientecillo de cordura empieza a sonar huracanado.