Otro jardinero detenido

Plantactiva

Esta vez, por 11 plantas de guerrilla.

La guerrilla es el método de cultivo para los que no tienen espacio privado donde hacerlo; es, digamos, el último recurso del cultivador casero para poder ocultar sus plantas. Pero es, de largo, el método más farragoso. Los que cultivamos desde hace tiempo, sabemos que lo último que haría un traficante es plantar en medio del campo; por volumen de producción, por exposición a inclemencias, por riesgo y, desde luego, por el tremendo trabajo que comporta acarrear el agua y los nutrientes hasta el lugar donde están las plantas. No compensa, os lo aseguro.

Ahora, el pobre chaval se enfrenta a un juicio por narcotráfico. Será acusado, por cierto, de exactamente lo mismo que estos.

No hay derecho, coño.