Periodismo en España

Plantactiva

pJugosas confesiones de un periodista desencantado en a href=»http://pablosantiago.blogspot.com/2008/11/el-lo-del-periodismo.html»el blog de Pablo Santiago/a. Un fragmento:/p

p«Los periodistas españoles tratamos de hacer lo que podemos. Mejor dicho: nos limitamos a hacer lo que nos dejan hacer. Y, la verdad: siempre es más tranquilizador para los dueños comprar un estupendo documental británico sobre el asesinato de Litvinenko (aquello tan rocambolesco del Polonio, que queda tan lejos) que poner a cuatro o cinco reporteros y a otros tantos fotógrafos a perseguir en la calle, desde luego durante meses, a los tremebundos y ultraconservadores cardenales de la Iglesia que se hartan de clamar contra el matrimonio gay y que luego se van con sus coches oficiales a casas de prostitución masculina en pleno centro de Madrid, o que reciben a los chaperos en el Palacio Arzobispal de una ciudad que no es Madrid; o a los obispos que suspenden “a divinis” a algún cura que se declara abiertamente homosexual (y lo reducen prácticamente al hambre) y luego son fotografiados clandestinamente, ¡con su coche oficial!, en los pinares próximos a su ciudad, haciendo “cruising”; o a otros obispos que lanzan terroríficos venablos contra los gays y luego tienen fotos suyas metiendo mano a los chulazos en las discotecas de Ibiza… ¿Por qué no se puede publicar eso? Mejor dicho, ¿por qué nadie lo investiga? La respuesta es obvia: nadie te lo iba a publicar en España y te juegas no sólo tu credibilidad, sino la… salud. Por decirlo suavemente./p

pEn España está desapareciendo lo que podríamos llamar “cultura del semanario de información general”. Algunos lectores, es verdad que influyentes y que trabajan en cosas importantes, siguen comprando nuestro trabajo para leer algo que les interese por el peso de su análisis o por la eficacia de su investigación. Pero son pocos y los anunciantes lo saben bien. Así nos dan la espalda, sobre todo cuando la crisis asoma las orejas. Nunca he entendido por qué en España es imposible que triunfe un “Panorama”, un “L’Espresso”, un “Stern”, un “Time” o un “Nouvel Observateur”. Claro que ni en Francia, ni en Italia (en fin), ni en el Reino Unido, ni en Alemania ni en EE UU tendría el poder que aquí tiene un tipo como Jiménez Losantos, que es al periodismo honesto y veraz lo mismo que el Don Simón es al Vega Sicilia o que Belén Esteban es a Fernando Savater. Estoy convencido de que lo uno tiene relación con lo otro, aunque eso no pasa de ser una opinión.»/p