Policial: Las historias de policías corruptos de esta semana

Plantactiva

No sólo ocurre en México y otros países existe la corrupción dentro del estamento policial entre otros.

Es curioso observar que lo mismo que ocurrió con la Ley Seca, vuelve o continúa produciéndose, cambian las sustancias pero no el modo.

 

La brigada antidroga de Detroit está siendo investigada, un jefe de policía de Pensilvania es acusado de robar dinero de aprehensiones de drogas y una prisión de Wisconsin tiene problemas con guardias rateros de pastillas. Vamos a ello:

En Detroit, la Policía de Detroit ha invitado al FBI a sumarse a su investigación de la Unidad Antinarcóticos de la corporación. La acción sucede mientras el cuerpo examina a la “gente de la confabulación” de la unidad, equipos de agentes antinarcóticos que trabajan en largas investigaciones de grandes capos del narcotráfico. Algunos integrantes de uno de los equipos son sospechosos de robar hasta medio millón de dólares. Los policías acusados han sido reasignados a otros deberes hasta los resultados de la averiguación. Se supone que por lo menos cuatro oficiales estén involucrados y tal vez más.

En Lykens, Pensilvania, el lunes el jefe de policía fue arrestado por robarse dinero confiscado en aprehensiones de drogas. El jefe W.R. Wade, quien recibió suspensión remunerada hace dos meses, es acusado de dos cargos de robo por robar el dinero y otro de falsedad no juramentada por mentir respecto a un arresto anterior sobre su postulación al empleo. Wade cayó después que anunció los arrestos de 21 personas por acusaciones de delitos de drogas, pero, al fin, sólo prendió a siete y no presentó ninguna prueba. Los investigadores descubrieron $3,800 en dinero confiscado que desapareció de un caso y $200 de otro en su casa.

En Portage, Wisconsin, el 07 de enero un carcelero fue preso por robarse drogas narcóticas destinadas a prisioneros enfermos. David Yatalese, 53, guardia en la Penitenciaría de Columbia, es acusado de robo, tenencia de sustancia controlada y tenencia en o cerca de una prisión, que es crimen. De acuerdo con los funcionarios de la prisión, una investigación interna de la penitenciaría rastreó la oxicodona, la metadona y la hidrocodona desaparecidas hasta Yatalese después que otro trabajador de la prisión percibió que las recetas de los presos precisaban ser renovadas demasiado rápido. Yatalese es el tercer guardia pillado robando drogas de presos en los 20 meses anteriores. Uno aguarda juicio y el otro recibió dos años de libertad vigilada y orden de tratar su drogodependencia. Los funcionarios de la prisión dijeron que tienen un “problema serio” y que se están haciendo cargo de soluciones.

 

Vía: Stopthedrugwar.org